POE-MAS
JUAN, EL VERDUGO
Juan Torres Jiménez
Yo no escribo.
Yo decapito cada letra como si nada
y beso al mundo en cada una de ellas.
Y tu voz es todo el mundo
toda esa carne amoratada pidiendo que la cubran
que le hablen como al viento que no escucha.
Yo no escribo.
Yo hago el amor en cada palabra.
y no descanso hasta matarlas
hasta beber por fin toda la vida.
A mí la luz no me desarma.
Yo no me esfuerzo.
Yo asesino cada estrofa tiernamente sobre la página
y lanzo a los perros las sobras.
En mí el poema no se escribe, se sangra.
Cada vez que me río de ustedes
y los escupo.

